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Reflexiones, aprendizajes y vivencias

En este espacio encontrarás artículos, reflexiones y vivencias sobre todo lo relacionado con la feminidad en el mundo contemporáneo, y mucha información y enlaces de interés para aprender a relacionarnos con nuestro cuerpo y a restaurar nuestras relaciones de intimidad.

¡Espero que lo disfrutes!

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El placer como expansión

Integrar el concepto del placer como una sensación expansiva puede resultar complicado si nunca lo has experimentado. Estamos acostumbradas a experimentar el placer de manera separada y poco integrada en nuestra vida cotidiana.


Tampoco resulta fácil cuando creemos que el placer solo se obtiene de estímulos externos generalmente concentrados e intensos y con un claro final.


Para entender la sensación que aporta el placer al que me estoy refiriendo podríamos usar como ejemplo lo que sentimos después de recibir un buen tratamiento; músculos relajados, mente aquietada, la expresión de la cara transmite tranquilidad. Estado de Paz.


Es un estado en el que nos sentimos relajadas y resulta fácil expresarnos desde el corazón. Una sensación de bienestar nos invade por dentro y se expande hacia todo lo que percibimos como externo. Nos sentimos literalmente personas abiertas, sintiendo y vibrando amor.


Este placer expansivo es fácil de entender en casos como éste pero, ¿que ocurre si trasladamos esta idea de expansión y calma a lo que entendemos como placer sexual?


Quizás puedas identificar que te sientes así después de haber tenido un orgasmo, pero... ¿cuanto tiempo se mantiene en ti esa sensación?


Es tanta la energía que generamos y luego descargamos durante el sexo que pocas veces nos hemos planteado que pasaría si decidiéramos trabajar con ella para expandir el gozo y el placer en nosotras como energía creativa potencial.


Hemos aprendido a tensar nuestro cuerpo al sentirnos excitadas para concentrar las sensaciones en los genitales y proyectarnos hacía un objetivo final. Es como si quisiéramos ir deprisa en lugar de relajarnos y abrirnos a recibir/dar placer en un estado de completa presencia.


Si bien es cierto que los genitales son una parte muy sensible de nuestro cuerpo también sabemos que no es la única y que todo el cuerpo es fuente inagotable de placer. Si nos atreviésemos a estimular conscientemente nuestro cuerpo a través de la erotización corporal personal podríamos mejorar nuestra relación con el placer, acostumbrándonos a él e integrarlo como parte de nuestra cotidianidad.


Nuestro inconsciente asocia al placer sexual con la culpa y nos cerramos a él para no sentir vergüenza y porque no nos creemos merecedoras.


¿Te lo habías planteado?


Puede parecer confuso si no estamos acostumbradas a este concepto pero observemos nuestra naturaleza a través de las que tenemos alrededor y están menos domesticadas; l@s niñ@s.. Eso es lo que fuimos en un principio antes de aprender como nos dijeron que debíamos ser.


Fíjate en ellxs; todo el tiempo buscan el placer sabiendo que éste es la fuente para su equilibrio emocional y bienestar. Si me siento bien significa que todo está bien, son fieles a sus sensaciones corporales para mantenerse tranquilxs, abiertxs y ancladxs al momento de disfrute total. 


 Viven en un estado de placer expansivo fruto de su conexión con el momento presente.


El placer que viene de adentro como una reacción inocente y natural al contacto, sin sobre estimulación, sin expectativa y sin una meta a la que llegar es el placer que debemos fomentar para que invada todo nuestro ser si queremos recuperar el gozo, el amor y la alegría auténtica con la que llegamos a este planeta.


Encuentra tu placer personal y deja que se exprese a través de tu cuerpo con confianza y honestidad. Eso es lo que eres más allá de lo que te hicieron pensar.


Sentirnos bien y sentir placer en el sexo y en la vida es nuestro derecho soberano,

inocente y natural. 

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